Revista de rehabilitación, reformas e instalaciones
Google search engine
Revista de rehabilitación, reformas e instalaciones
Google search engine

Más resultados

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

El informe Euroconstruct de invierno destaca las dificultades de la obra nueva y el crecimiento débil de la rehabilitación en España

Google search engine
iRehabitae-Euroconstruct-diciembre-2023

El sector construcción en España cierra el ejercicio 2023 con un crecimiento del 2,8%, lo cual situará al nivel de producción (a precios constantes) ligeramente por encima del del 2019, según el último informe Euroconstruct de invierno, presentado recientemente por el ITeC (Instituto de Tecnología de la Construcción) en Madrid y Barcelona.

Es importante constatar la resolución satisfactoria del capítulo de la recuperación post-pandemia, porque la nueva etapa que ahora se inicia no es demasiado propicia al crecimiento. Las nuevas previsiones para 2024 (1,4%) y 2025 (1,2%) tienen una doble lectura. A simple vista, encajan sin dificultades en el tibio entorno macroeconómico. Pero teniendo en cuenta que buena parte del impuso proviene de los fondos NGEU, nos lleva a pensar que, si descontásemos su efecto, el sector construcción se encontraría en claras dificultades. Bajo la superficie, los problemas de escasez de mano de obra se cronifican y planea el temor de que pueda pasar algo parecido con los altos costes de los suministros, la energía y el crédito.

En el caso de la rehabilitación, el informe destaca un empeoramiento en la previsión sobre el análisis del informe Euroconstruct de verano. El crecimiento estimado de este segmento de mercado será del un 1,4% en el período 2023-25.

La edificación residencial se encuentra en una situación ambigua. Si atendiésemos solo a la caída de la compraventa, habría motivos de alarma. Pero aunque se venda menos, los precios están resistiendo e incluso siguen creciendo, lo cual es signo de que la oferta de vivienda es más bien escasa y se está absorbiendo sin demasiados problemas, aunque sea por compradores de perfil meramente inversor. De momento, los promotores van reponiendo su cartera de proyectos conforme van entregando producto, de manera que la evolución de la producción será bastante plana en el periodo 2023-2025: mínimo avance en 2023 (1,0%), estancamiento en 2024 (0%) y mínimo retroceso en 2025 (-0,5%). Estos tres años de paréntesis deberían servir para despejar las dudas sobre varios frentes: cuáles serán los efectos reales de la nueva Ley de Vivienda, hasta qué punto se ejecutará toda la vivienda pública anunciada antes de las elecciones y en qué momento regresará al mercado el comprador tradicional al cual le es imprescindible obtener una hipoteca. Creemos que estas tres cuestiones tienen probabilidades de resolverse favorablemente, con lo cual el subsector residencial podría escapar del estancamiento en 2026 (2,5%)

La situación descrita para la vivienda es bastante extrapolable a la edificación no residencial donde también se está operando con un extra de prudencia ante las señales de desaceleración que llegan del mercado inmobiliario. Esto se traduce en una selección más rigurosa de los proyectos, priorizando los de mejor calidad y emplazamiento, enfocados a los segmentos de mercado más resilientes. El problema es que los promotores ya llevan un tiempo replegados en estos nichos de mercado, con lo cual aumenta el riesgo de que puedan acabar sobreexplotados. La edificación logística podría ser uno de estos casos: viene de un ciclo de alta demanda que se creyó que podría tener continuación incluso en un clima económico menos propicio, pero ahora se suma a la cautela general. La producción en 2023 aún se beneficiará de las inercias (2,0%) pero a la vista de la contracción de la cartera de proyectos, 2024 se plantea ligeramente negativo (-1,0%). No creemos que el subsector no residencial vaya a entrar en una espiral negativa (entre otras razones porque sus niveles de producción eran modestos, un 5% inferiores a los del 2019) pero tampoco cabe esperar un nuevo ciclo expansivo. La proyección para 2025-2026 se sitúa en la franja del 1-1,5%.

El mercado de la rehabilitación confiaba que el programa PREE conseguiría vencer las reticencias de más hogares a la hora de abordar una mejora de la eficiencia energética de su vivienda. De momento, los frutos del programa están por debajo de les expectativas creadas, que hacen que la previsión para 2023 (2,5%) y 2024 (2,6%), pese a ser robusta en comparación con la edificación de nueva planta, tenga algo de decepcionante. En 2025 y 2026 hay riesgo de que el mercado se retraiga conforme se agota el calendario de las subvenciones, pero creemos que se puede evitar si las administraciones que han tenido menos éxito hasta el momento hacen un esfuerzo para ponerse al nivel de aquellas que sí han tenido éxito estimulando la demanda.

La ingeniería civil es el segmento que más partido está sacando de los fondos NGEU. Gracias a ellos se están poniendo en marcha bastante proyectos “dormidos” que las distintas administraciones llevaban tiempo posponiendo a la espera de disponer de recursos para invertir. Pero las constructoras no se están lanzando indiscriminadamente a competir por estos contratos, no mientras siga habiendo tanta incertidumbre con los costes. Si no se adjudican todos los proyectos que se han licitado hasta el momento, y se agotan los proyectos para licitar, España se vería obligada a devolver a Bruselas los fondos NGEU no consumidos. Va extendiéndose la idea de que las administraciones se están preparando ya para un escenario de este tipo, e intentarán alguna maniobra para aprovechar hasta el último euro asignado a España. Se prevé un 2023 particularmente expansivo (7%), tras el cual las tasas de crecimiento se relajan (3,9% en 2024 y 2,6% en 2025) pero aún sobrepasan a las previstas para el PIB.

El descenso de la producción será más severo en Europa

El sector construcción europeo tiene dificultades para seguir creciendo. Más allá de que le afecte el debilitamiento de la economía y el encarecimiento de costes, no hay que perder de vista que 2022 fue un ejercicio récord para el sector que ha dejado el listón muy alto (si excluimos a España del cálculo, el sector produjo un 6% más que en 2007). Sostener semejante ritmo ya no es factible en el entorno actual, con lo que el sector ha empezado a replegarse en 2023 (-1,7%) y todo apunta a que 2024 continuará en esa línea (-2,1%)

Estos dos años consecutivos de contracción dejarán al sector con un volumen de producción similar al del 2019, que fue el cuarto mejor año desde el 2000 (de nuevo excluyendo el efecto España). Sin duda es un nivel respetable, pero el sector se ve capaz de mantenerlo, con lo cual el ciclo negativo no se prolongará más en el tiempo. Las proyecciones para 2025 y 2026 vuelven a ser positivas, con crecimientos entorno al +1,5%.

El paréntesis recesivo de 2023-2024 no tendrá muchas excepciones a nivel país. Entre los diecinueve países analizados, únicamente hay seis que tienen previsto acabar el 2024 por encima del 2022, un grupo en el cual solo encontramos un mercado grande (España) y dos medianos (Polonia y Suiza). Llama la atención el número de excepciones por el extremo negativo, en el cual se prevén descensos próximos a, y superando, los dos dígitos.

El epicentro del retroceso del sector construcción europeo continúa siendo la edificación residencial de nueva planta. Este subsector será responsable de 85 de cada 100€ de pérdida de producción durante el bienio 2023-2024. Tras el fuerte encarecimiento del crédito, las ventas de vivienda se han frenado y los promotores no han tardado a reaccionar reduciendo su cartera de proyectos, prueba de que llevaban tiempo presintiendo un cambio de ciclo inminente. La previsión contempla dos años de intenso ajuste (-8,4% en 2023 y -7,4% en 2024) que conducirán a que en 2025 se finalicen tan solo 1,51 millones de viviendas, un 15% menos que los 1,75 millones de promedio por año del periodo 2017-2023. Tras este cambio de escala, el subsector quedará resituado en un nivel de producción más sostenible, en torno al cual quedará prácticamente estancado. Las excepciones positivas serán los países nórdicos, creciendo de nuevo tras haber sido en su momento los primeros en entrar en recesión; y las mayores excepciones negativas serán Alemania e Italia, donde el ciclo recesivo será más largo.

En el pasado informe se veía factible que la edificación no residencial atravesase el bienio 2023-2024 sin contraer la producción porque, a diferencia de la vivienda, estaba operando a unos niveles discretos, todavía por debajo de las cotas prepandemia. En la nueva revisión, la edificación no residencial se suma al 2023-2024 en clave negativa, aunque con menos intensidad (-1,0% en 2023 y -1,2% en 2024). Superado este paréntesis de contracción, se confía que el crecimiento vuelva en 2025-2026 (+1,8% anual promedio) pese a lo cual la producción en 2026 todavía será (a precios constantes) un -5% inferior a la de 2019. Salvo algunas excepciones en la construcción relacionada con la sanidad y la educación, todos los nichos de mercado, en mayor o menor medida, se encuentran con dificultades para crecer. Tras el potente repunte de 2021 y 2022, la logística parece haber tocado techo, y las oficinas tienden a estancarse tras haber retrocedido un 20% respecto a 2019.

La ingeniería civil es la excepción en el panorama general de rebaja de expectativas. El crecimiento estimado para 2023 (+3,8%) es superior al previsto tan solo seis meses antes, mientras que las previsiones para 2024 (+2,5%) y 2025 (+2,5%) se mantienen. Pese a que el entorno económico no sea el óptimo, el mercado de la ingeniería recogerá los frutos del esfuerzo por descarbonizar el transporte y el suministro de energía en Europa, en el cual juegan un papel vital los fondos Next Generation (pese a las disputas entre la UE y Hungría y Polonia). Obviamente, también hay motivos para ser cautos (menor margen inversor por la reactivación de las reglas de déficit y el repunte del gasto en defensa) y eso se traduce en la proyección 2026, de desaceleración en la mayoría de países de Europa occidental (como en el residencial, Alemania e Italia se muestran débiles en el medio plazo) mientras que en Europa oriental la aceleración continúa.

Más información: https://www.irehabitae.es/el-sector-de-la-rehabilitacion-crecera-en-espana-un-14-en-el-periodo-2023-25-segun-el-informe-euroconstruct-de-invierno/

Compartir: