Erika Ibargüen Pomarino, Business Developer & Specification de URSA
¿Cuál es su opinión sobre la coyuntura actual del sector de la rehabilitación, la reforma y las instalaciones? ¿Es optimista sobre el desarrollo del mercado en 2025?
La coyuntura actual del sector de la rehabilitación y la reforma es muy prometedora, pero también se enfrenta a importantes retos que no van a estar exentos de dificultades.
Por una parte, la concienciación ciudadana sobre la sostenibilidad, el ahorro energético y la descarbonización del parque edificado ha ganado mucha fuerza, lo que está impulsando tanto la inversión como la innovación en soluciones de aislamiento y eficiencia energética. Sin embargo, el mercado necesita adaptarse rápidamente para responder a la creciente demanda, no solo en términos de productos y soluciones, sino también de capacitación y recursos humanos.
De cara a 2025, y porque también lo soy por naturaleza, soy optimista. En URSA preferimos ver la botella medio llena y tanto “las normativas europeas, como las ayudas económicas (como ha ocurrido con los Fondos Next Generation), están impulsando el sector de manera decisiva. Sin embargo, y como insisto siempre, será clave que los actores involucrados trabajemos juntos para eliminar las barreras administrativas, mejorar la comunicación al usuario final y hacerle entender las mejoras en ahorro y calidad de vida que va a suponer la rehabilitación de su hogar.
La EPBD plantea objetivos muy ambiciosos en la búsqueda de la descarbonización y también en la tasa de renovación del parque edificatorio. ¿Cree que el sector está preparado para ello?
Pues también aquí es importante apreciar todos los pasos que se han dado para la descarbonización del parque edificado, aunque seamos conscientes de todo lo que queda por hacer. La EPBD marca un rumbo claro, pero ambicioso, que exige tanto innovación como un cambio de mentalidad en toda la cadena de valor: desde los fabricantes hasta los instaladores y usuarios finales.
En URSA, por ejemplo, estamos apostando por desarrollar productos que no solo cumplan con las normativas, sino que también se anticipen a las necesidades futuras del mercado (mayor contenido de material reciclado en nuestros nuevos materiales, mayores espesores y transmitancias térmicas que las que exige la normativa). Sin embargo, para que el sector en su conjunto esté preparado, es fundamental seguir trabajando y garantizar que los incentivos económicos lleguen de manera eficaz a todos los niveles. La colaboración entre empresas, instituciones y asociaciones del sector será clave para alcanzar los objetivos de la EPBD.
Por otro lado, ¿le parece que los Fondos Next Generation están siendo una palanca definitiva para el despegue del mercado? ¿Cómo podría mejorar la colaboración público-privada para ayudar a concienciar aún más al usuario sobre la importancia de la rehabilitación y la eficiencia energética?
Los Fondos Next Generation han sido, sin duda, una palanca esencial para el desarrollo del mercado. Han facilitado la financiación de proyectos que, de otra manera, no podrían haberse llevado a cabo, y han ayudado a que, tanto profesionales como usuarios finales, aprecien la importancia de la rehabilitación energética. Sin embargo, su impacto podría haber sido aún mayor si se simplificaran los procesos administrativos y si existiera una comunicación más clara hacia el ciudadano.
Durante los últimos meses se ha hablado constantemente de la falta de mano de obra y de relevo generacional en el sector. ¿Qué se puede hacer desde el mundo de la empresa para mejorar la situación?
El déficit de mano de obra cualificada es un desafío crítico. Desde el mundo de la empresa, podemos abordar este problema desde varios frentes:
- Formación especializada: Es fundamental implementar programas de capacitación que estén alineados con las necesidades del mercado actual. En URSA, por ejemplo, hemos desarrollado iniciativas para formar a instaladores y profesionales en el uso de nuestras soluciones de aislamiento.
- Atracción de talento joven: Es crucial comunicar mejor las oportunidades que ofrece el sector, destacando su papel clave en la sostenibilidad y la innovación. Invertir en iniciativas educativas y colaboraciones con escuelas técnicas y universidades puede ayudar a atraer a nuevas generaciones.
- Mejora de las condiciones laborales: Para retener talento, es necesario ofrecer condiciones competitivas, tanto en términos económicos como en calidad del entorno laboral. También aquí podemos presumir de que en URSA la media de permanencia de los trabajadores en la empresa es muy superior a la media de las empresas españolas.
En definitiva, desde la empresa tenemos la responsabilidad de liderar el cambio y demostrar que el sector de la rehabilitación y la eficiencia energética ofrece oportunidades de desarrollo profesional muy interesantes y con un impacto positivo en la sociedad.


