Isabel Alonso de Armas, Strategy and Sustainability Director Iberia de BMI Group
¿Cuál es su opinión sobre el momento que vive el sector de la rehabilitación, la reforma y las instalaciones? ¿Es optimista sobre el desarrollo del mercado en 2026?
Se prevé que durante 2025 haya crecido la actividad en rehabilitación, en parte impulsada por los Fondos Next Generation. En rehabilitación y reforma no es fácil medir su evolución, pero si analizamos los visados, el crecimiento interanual estuvo en torno 1,5%. Y es que no nos está siendo fácil acercarnos a la senda marcada para alcanzar los objetivos del PNIEC.
En 2026 y siguientes años, la eficiencia energética cada vez será más relevante, tanto por impulso normativo como por el impacto en el valor del inmueble, lo que deberá implicar crecimiento interanual. Si bien, nos encontraremos en el tramo final de los Fondos Next Generation, contando con desafíos como la falta de relevo generacional y el riesgo de intervenciones estéticas y no energéticas, entre otros.
Seguimos lejos de los objetivos que plantea la EPBD en la tasa de renovación y rehabilitación del parque edificado. ¿Cuáles son los factores necesarios para que el sector despegue definitivamente?
Hemos perdido la oportunidad de, apoyándonos en la gran actividad post-covid y en los Fondos Next Generation, incrementar y consolidar el dinamismo en reforma y rehabilitación.
No obstante, este impulso no reside únicamente en nuestra industria, que sigue creciendo en ocupados y empresas inscritas a la seguridad social. La decisión de acometer una rehabilitación recae en el propietario del inmueble que, en el ámbito residencial español, presenta una alta atomización al no ser un mercado dominado por grandes tenedores.
Los Fondos Next Generation finalizan su período de ejecución para España en junio de 2026. ¿Cree que han cumplido su papel suficientemente? ¿Considera que serán necesarios otros estímulos para mantener el impulso que necesita el sector?
Una campaña de comunicación real y de alto alcance, liderada por las administraciones públicas, sería clave para que la ciudadanía conozca los beneficios de una intervención energética en su hogar, en términos de confort, salud y ahorro.
El sector sigue adoleciendo de problemas como la falta de mano de obra, de talento femenino y de relevo generacional en las empresas. ¿Cómo se podría ayudar a cambiar esta situación?
Esta situación no es exclusiva de España, se produce también en otros países de la UE. Muchas asociaciones del sector y empresas, impulsamos acciones para incrementar el conocimiento y la profesionalización. Pero no es suficiente.
Nuestra sociedad ha cambiado y nuestro sector, que tiene mucha inercia, no ha sido capaz de adaptarse a la misma velocidad.
Si nos apoyamos en las nuevas tecnologías, la industrialización, la sostenibilidad y la digitalización, seremos capaces de ofrecer a las nuevas generaciones la visión de una carrera profesional de futuro.


