El sector de la construcción español vive un periodo de gran dinamismo, con indicadores que muestran una clara tendencia al alza. Los índices de confianza se mantienen en máximos históricos y la estabilidad de los costes de construcción, junto con los recortes de tipos de interés, han favorecido el desarrollo del sector, según el último informe de invierno de Euroconstuct recientemente presentado, que elabora el Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC) para España.
En el segmento de la rehabilitación, la esperada “ola de rehabilitación” que iba a provocar el programa de estímulos NGEU ha llegado con retraso (2024) y ahora los proyectos tienen unos plazos muy ajustados para terminarse (agosto 2026). Como ingredientes más estabilizadores, la rehabilitación no residencial y la rehabilitación residencial más cosmética cuentan con unas expectativas razonablemente optimistas. Y es que un mercado inmobiliario dinámico suele fomentar el mantenimiento y las reformas, por lo que se contempla un periodo 2025-27 con crecimientos anuales entre el 1 y el 2%.
En el segmento residencial, la construcción de vivienda nueva mantiene el extra de dinamismo que consiguió en 2024, aunque el acceso a la vivienda sigue siendo un reto social, lo que ha impulsado a las administraciones a retomar la promoción pública. Se prevé que los proyectos públicos iniciados comiencen a dar resultados a partir de 2027, mientras que la rehabilitación, apoyada por los fondos europeos, avanza a buen ritmo pese a los plazos ajustados. Las previsiones apuntan a un crecimiento del 6,9% en 2025 y que se puedan mantener crecimientos entre el 5,5 y el 6% durante 2026-2028.
En el ámbito no residencial, la inversión se concentra en logística y comercio, mientras que las oficinas avanzan a un ritmo más lento. La previsión contempla sólo un mínimo crecimiento en 2025 (0,8%), que se situaría entre un el 2 y el 3% en el horizonte 2026-2028.
Finalmente, la ingeniería civil también está pendiente de cómo se resolverá la fase final del Plan y de si habrá cambios profundos de política presupuestaria, por ejemplo, para acomodar más inversión en defensa. De momento, no hay motivos para esperar que la producción retroceda en 2025 (3,0%) ni en 2026 (2,0%), aunque sí que hay muchas incógnitas sobre qué pasará del 2027 en adelante.
Perspectivas y retos
El informe concluye que, aunque el sector de la construcción español afronta retos importantes a medio plazo, como la retirada de los fondos europeos y la necesidad de fortalecer la disciplina fiscal, el impulso de la vivienda y la obra civil municipal aportarán estabilidad. La moderación del crecimiento prevista para 2026-2028 se considera un repliegue controlado, sin señales de alarma inmediatas.



