Aniceto Zaragoza, Director general de Oficemen
En la Agrupación de fabricantes de cemento de España estamos de aniversario, de hecho, lo hemos estado durante todo este año. Hemos cumplido durante este 2025 que ahora despedimos nuestro primer siglo de vida, convirtiéndonos en la patronal industrial más longeva de nuestro país, aglutinando, además, al 100% de las empresas de fabricación de cemento que operan en España.
Fue en noviembre de 1925 cuando un grupo pionero de industriales que habían apostado por el cemento portland -entonces un novedoso aglomerante para construcción- decidieron unirse para garantizar el papel de este material en el futuro de nuestro país. Desde entonces, tesón, resiliencia, innovación y sostenibilidad nos han marcado el camino a seguir, en un viaje que siempre ha tenido al frente un equipo de profesionales altamente cualificados y con una sólida experiencia técnica, focalizado en fortalecer la competitividad y el desarrollo del sector.
La apertura de la primera planta de cemento, que continua operativa en la actualidad, se produjo en 1898, en Tudela Veguín (Asturias). Y en 1925, cuando se constituyó Oficemen, ya eran 23 las fábricas que operaban en España. Diez de las treinta y dos fábricas de cemento actuales aún siguen en la actualidad fabricando cemento desde su ubicación original, con un promedio de 86 años de antigüedad, y ofreciendo empleo estable y de calidad en las poblaciones que las vieron nacer. En ellas podemos encontrar sagas familiares de trabajadores de hasta cuatro generaciones.
Nuestra industria, por tanto, ha sabido adelantarse a las demandas del mercado, hasta posicionarse entre las más punteras, desde el punto de vista técnico y medioambiental, de Europa, al tiempo que construía comunidad, combinando su papel como motor económico y social. Oficemen también ha actuado como interlocutor de referencia con las diferentes administraciones públicas, agentes sociales y otros sectores e instituciones, tanto a nivel nacional como internacional.
Y en la búsqueda para ayudar a construir infraestructuras más sostenibles y duraderas que requieren un mantenimiento menor; o viviendas más eficientes y accesibles, hemos ido desarrollando productos con prestaciones cada vez más innovadoras: materiales capaces de absorber CO₂, limpiarse o autorrepararse de forma autónoma, generar energía o incluso iluminar su entorno.
Estos avances, junto a la digitalización, los sensores inteligentes, el big data o la IA, conforman también el legado que consolida nuestro papel clave en la transición hacia una construcción más eficiente y sostenible. Hemos superado con éxito los desafíos del pasado y estamos preparados para liderar los retos a futuro.
Para nosotros, este centenario no marca una meta; sólo nos sitúa en la línea de salida para una marcha más larga, la que queremos recorrer durante el siglo XXI, mirando siempre hacia un horizonte de progreso compartido.


