La ciudad de Madrid alberga en su centro histórico un valioso patrimonio arquitectónico que constituye la memoria viva de su evolución urbana y cultural. Los edificios que conforman el centro histórico son testigos de un pasado que se proyecta hacia el futuro, reclamando intervenciones responsables que permitan compatibilizar su conservación con la adaptación a las necesidades de la sociedad contemporánea.
El proyecto de rehabilitación integral de la calle Conde de Romanones 5 (Madrid), realizado por Gaztelu Arquitectura, parte de esta premisa. Se trata de un inmueble construido en 1890, con 9.200 m2 y que alberga 32 viviendas y locales comerciales. Se sitúa en pleno Conjunto Histórico de la Villa de Madrid y está catalogado con Nivel 2 con protección estructural o volumétrica.
La edificación conserva elementos de extraordinario valor patrimonial como la fachada principal, el patio central hexagonal, el portal y los núcleos de escaleras, que debían ser preservados y valorados. No obstante, el edificio presentaba deficiencias en instalaciones, acabados, envolventes y distribución interior, que hacían necesaria la intervención para mejorar la funcionalidad, el estado de conservación y la eficiencia energética.
Para Gaztelu Arquitectura, “el reto del proyecto era equilibrar la conservación del patrimonio con la actualización integral del inmueble, conservando y valorando los elementos históricos que configuran su carácter, incorporando criterios de sostenibilidad y dotando a las viviendas de estándares contemporáneos de confort, accesibilidad y calidad espacial. El resultado es un modelo de intervención que demuestra cómo es posible modernizar un edificio histórico sin renunciar a su identidad arquitectónica”.
Un edificio dentro del Conjunto Histórico de la Villa de Madrid
El inmueble de Conde de Romanones constituye un magnífico ejemplo de la arquitectura residencial madrileña de finales del siglo XIX y principios del XX. Su estructura de entramado de madera, su volumetría, su composición de fachada en ladrillo visto y la singularidad del patio central hexagonal lo convierten en una pieza única dentro del conjunto homogéneo de “Cerca y Arrabal de Felipe II”.
Los valores patrimoniales que motivaron la protección del edificio y que se han considerado prioritarios en la rehabilitación son:
- La fachada principal a la calle Conde de Romanones, en ladrillo visto con balconeras de madera, recercados moldurados y balcón corrido en la primera planta.
- El portal de acceso y el pasaje que conduce al patio central, verdadero espacio de transición entre la calle y el interior.
- El patio central hexagonal, tratado como una auténtica fachada interior, con balconeras de madera y cerrajería de forja.
- Los núcleos de escaleras, que no solo cumplen su función de comunicación vertical, sino que constituyen elementos de alto valor arquitectónico en su configuración y acabado.
- Las cubiertas inclinadas de teja árabe sobre estructura de madera, cuya silueta se integra en el perfil histórico del barrio.
La intervención ha partido de un profundo respeto hacia estos elementos. Se han restaurado con técnicas tradicionales, utilizando materiales idénticos a los originales, consolidando estructuras y devolviendo a cada pieza su integridad material y estética. La rehabilitación ha evitado cualquier gesto mimético o falsificador: cada reparación se ha realizado con el máximo rigor, diferenciando lo nuevo de lo histórico, pero sin alterar la unidad del conjunto.
El proyecto se articuló en torno a cuatro líneas de actuación complementarias:
- Obras de conservación. Restauración integral de fachadas, cornisas, molduras y balcones, sustitución de carpinterías exteriores por réplicas en madera con vidrio de altas prestaciones, recuperación de contraventanas y elementos de cerrajería originales, retejado de cubiertas, manteniendo las pendientes y la morfología tradicional, y consolidación estructural puntual con técnicas compatibles con la madera original.
- Obras de acondicionamiento y eficiencia energética. Incluyó la renovación integral de instalaciones comunes y privadas, la incorporación de aislamiento térmico en fachadas de patios interiores, incluido el patio central, mediante sistemas SATE, mejorando el comportamiento energético sin alterar la fachada principal, y la sustitución de instalaciones obsoletas por sistemas eficientes y sostenibles (aerotermia para generación de ACS y climatización por suelo radiante/refrescante con apoyo de fancoils).
- Obras de reestructuración puntual. Apertura de huecos limitados en muros de entramado para mejorar la funcionalidad de las viviendas, siempre bajo criterios de la Comisión para la Protección del Patrimonio Histórico-Artístico y Natural de Madrid (CPPHAN) y reconfiguración de estancias interiores para mejorar iluminación y ventilación, eliminando piezas ciegas.
- Obras exteriores. Recuperación de huecos originales en patios, restituyendo ritmos y proporciones perdidos con intervenciones anteriores, saneamiento de paramentos interiores afectados por humedades y ordenación de instalaciones en cubierta, evitando impactos visuales.

Axonometría del edificio rehabilitado en Conde de Romanones, 5, Madrid. por Gaztelu Arquitectura. Imagen: Gaztelu Arquitectura.
Con esta estrategia, el proyecto no solo garantiza la conservación del patrimonio, sino que lo activa para el uso contemporáneo, convirtiendo el edificio en un referente de rehabilitación integral en centros históricos.
La transformación energética del edificio
Uno de los mayores logros de la intervención ha sido compatibilizar la protección patrimonial con una profunda transformación energética del edificio. Se ha logrado convertir un inmueble del año 1870 en un modelo de sostenibilidad urbana, alineado con los objetivos europeos de descarbonización y eficiencia. Las principales medidas afectan a la envolvente y a las instalaciones de climatización y calentamiento del agua.
Se creó una envolvente térmica mediante la instalación de SATE en patios interiores, mejorando el coeficiente de transmisión térmica y reduciendo pérdidas energéticas. Las carpinterías exteriores se sustituyeron por ventanas de madera con doble acristalamiento tipo climalit y lámina PVB acústica, y finalmente se restauraron las contraventanas interiores como elementos de control solar pasivo.
En cuanto a la climatización y el agua caliente sanitaria (ACS), se optó por la implantación de un sistema de aerotermia centralizado que supuso la instalación de suelo radiante y refrescante en todas las viviendas –garantizando un confort térmico uniforme con bajo consumo- y la producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS) sin necesidad de calderas de gas. Para reforzar el sistema en picos de demanda estival, se reforzó colocando aparatos fancoils o ventiloconvectores en determinadas estancias.
Este sistema supone una eliminación del gas como fuente energética principal, reduciendo de forma drástica las emisiones de CO₂ y aumentando la eficiencia global del edificio. La climatización radiante mejora la calidad ambiental interior al evitar corrientes de aire y distribuir homogéneamente la temperatura.
Con el sistema de aerotermia, Gaztelu Arquitectura ha dejado el edificio preparado para incorporar en un futuro paneles solares térmicos o fotovoltaicos en cubierta, sin alterar su morfología. Se garantiza así la flexibilidad para futuras mejoras en la eficiencia.
Las mejoras del proyecto no se limitan solamente a mejorar la eficiencia energética. También se ha mejorado la calidad del aire interior con sistemas de ventilación cruzada en todas las viviendas, y se ha incrementado el aislamiento acústico con vidrios y soluciones acordes a la normativa CTE-DB-HR. “En su conjunto, el edificio alcanza niveles de eficiencia propios de una rehabilitación contemporánea, demostrando que la sostenibilidad es posible en edificios catalogados cuando se combina innovación técnica con sensibilidad patrimonial”, explica el arquitecto Marcos Gaztelu.
Nuevas viviendas con mejor confort y calidad interior
La rehabilitación del inmueble en Conde de Romanones 5 no solo ha conservado el patrimonio ni mejorado la eficiencia energética: también ha transformado la manera de habitar el edificio. Las viviendas originales presentaban una compartimentación rígida, con estancias ciegas y baños compartidos. La intervención ha buscado actualizar el programa residencial a las necesidades de la vivienda contemporánea, sin alterar la estructura esencial del inmueble.
Las viviendas ahora cuentan con todos los dormitorios con baño en suite completo, lo que responde a los estándares actuales de privacidad y confort. Los espacios de día, que antes estaban fragmentados en distintas estancias, se han unificado para crear salones-cocina-comedor de gran amplitud, con conexión directa a fachada exterior y ventilación cruzada.
La nueva distribución es más flexible y permite nuevos usos, como despachos, salas de lectura o lavaderos independientes, dando respuesta a nuevas formas de habitar que combinan vida doméstica y trabajo. Asimismo, se ha buscado la máxima iluminación natural en todas las estancias, evitando piezas interiores sin ventilación, y garantizando siempre doble orientación a fachada y patio, lo que ha derivado en una mejora en la calidad ambiental.
Y finalmente, se han conservado y recuperado elementos singulares originales como molduras de escayola, carpinterías interiores, chimeneas y solados tradicionales, integrándolos en viviendas que responden a los estándares de diseño contemporáneo.
Un modelo de arquitectura replicable para la rehabilitación del patrimonio urbano
El proyecto de rehabilitación integral de Conde de Romanones 5 demuestra que es posible unir conservación patrimonial, sostenibilidad energética y calidad residencial contemporánea en un único gesto arquitectónico.
- Desde el punto de vista patrimonial, se han restaurado los elementos singulares del edificio, garantizando la preservación de su identidad dentro del conjunto histórico de Madrid.
- Desde la sostenibilidad, la incorporación de aerotermia con suelo radiante/refrescante y ACS renovable sitúa al edificio en la vanguardia de la rehabilitación energética, reduciendo emisiones y mejorando el confort.
- Desde el programa residencial, la transformación de las viviendas responde a las necesidades contemporáneas: privacidad, amplitud, versatilidad y calidad ambiental.
Este proyecto no es solo una rehabilitación puntual, sino un ejemplo de cómo los edificios históricos pueden convertirse en laboratorios de innovación sostenible y social, reconciliando pasado y futuro en el corazón de nuestras ciudades.
La obra de rehabilitación integral en la calle Conde de Romanones 5 en Madrid se presenta como un modelo de arquitectura replicable para la rehabilitación del patrimonio urbano europeo, capaz de conjugar identidad, sostenibilidad y habitabilidad en un equilibrio armónico y duradero.
Ficha técnica
Cliente: Privado
Tipo de obra: Rehabilitación integral
Finalización: 2025
Arquitectos: Gaztelu Arquitectura
Equipo del proyecto: Aethra ingenieros- proyecto de instalaciones, Edgardo Ibañez Prudente – estructuras
Constructora: KALAM
Superficie útil: 7.500 m2
Superficie construida: 9.200 m2
Industriales:
- Aerotermia – climatización y ACS: DAIKIN
- Carpinterías de madera: CARIMBISA
- SATE: Sika
- Pinturas: KEIM
- Molduras: Escayolas Téllez


